Pere Aragons constata la voluntad de Pedro Snchez de que el « conflicto » cataln se resuelva con « negociacin y voto »

 Pere Aragons constata la voluntad de Pedro Snchez de que el « conflicto » cataln se resuelva con « negociacin y voto »

Una misma reunin. Dos visiones. Dos posiciones diferentes. Pedro Snchez y Pere Aragons han mantenido durante dos horas y media una reunin en La Moncloa en la que se ha constatado que el entendimiento es complejo. Difcil. Adems de la desconfianza mutua. El Gobierno apuesta por centrar el foco en el aspecto econmico -financiacin, infraestructuras- y el Govern no renuncia a la autodeterminacin y la amnista. Moncloa responde con ms autogobierno. La Generalitat pone el referndum como muestra de cesin.

Desde esas versiones contrapuestas, Aragons asegur que su reunin con Snchez sirvi para reafirmar la existencia de un conflicto entre Catalua y el resto de Espaa -mismo concepto usado por La Moncloa- que se deber resolver con negociacin y el aval de la ciudadana de Catalua a travs del voto. El pacto entre ERC y el PSOE recoge que los acuerdos de la mesa de negociacin sern sometidos en su caso a validacin democrtica a travs de consulta a la ciudadana de Catalua.

La Moncloa pone el foco en que un punto central de la cita fueron las cuestiones econmicas: la ejecucin inversiones previstas y pactadas en los Presupuestos de 2021 -2.339 millones de euros entre inversiones y transferencias- e infraestructuras: la ampliacin del Prat, la interconexin del sistema aeroportuario o inversiones en Cercanas. En el mes de julio se reunir la comisin bilateral prevista en el Estatut, pilotada por el Ministerio de Poltica Territorial, para abordar esta materia econmica y de competencias.

Pactan ganar tiempo

Lo nico que parece cierto es que ambos necesitan ganar tiempo, necesitan rearmarse, de ah que hayan convocado la mesa de dilogo entre ambos gobiernos para la tercera semana de septiembre. Para despus de la Diada. Con todo, y aunque las posiciones son distintas, la puesta en escena son crticas de unos hacia otros mesuradas. No hay cajas destempladas porque PSOE y ERC ya han hipotecado su futuro poltico a medio plazo a este dilogo.

En tiempos de Eurocopa, patada hacia delante. La operacin concordia se guarda para la vspera del otoo. Es el nico gran pacto al que llegaron Snchez y Aragons porque beneficia a ambos. El presidente del Gobierno obtiene margen para desinflamar la situacin generada por la concesin de los indultos, esperar a la llegada de los fondos europeos y consumar la inmunidad de grupo respecto a la Covid-19. Argumentos para intentar rebatir y sostener el pulso a un PP lanzado en las encuestas.

El presidente de la Generalitat, a su vez, obtiene margen para el entendimiento con Junts. Las posiciones de ERC y la formacin de Puigdemont tienen matices respecto a la actitud frente al Gobierno. Con Oriol Junqueras recin salido de prisin gracias a los indultos, los republicanos pueden trabajar su estrategia, hacer pedagoga y tratar de reforzar con sus socios cmo moverse en el foro de debate.

Puesta en escena: desconfianza

Gobierno y ERC, ms all de estas reuniones pblicas, mantienen conversaciones en privado que es donde de verdad se teje la agenda del reencuentro, donde se palpan las perspectivas y posibilidades. Donde se ponen las bases de los siguientes pasos a dar. Pero de cara al pblico, ambos quieren evidenciar que no se fan. No hay certezas plenas, ni siquiera seguridad de que esa reunin planteada para septiembre se materialice. Se quiere ganar tambin tiempo para ver las actitudes de unos y otros, cmo evolucionan sus posiciones.

Es necesario darnos tiempo, sosiego, tranquilidad suficiente para trabajar. Generar un margen de confianza para ser capaces de ser leales entre las instituciones, expuso Mara Jess Montero, portavoz del Gobierno y ministra de Hacienda. Cristalizar si las personas que acudan a la mesa de dilogo tienen una actitud constructiva. Si queremos sentarnos porque estamos convencidos de que dialogando encontraremos las claves de bveda para ese futuro de Espaa y Catalua. El Gobierno recela de la actitud de Junts y de que Puigdemont permita el dilogo.

La pretensin de Aragons es devolver las relaciones bilaterales con el Gobierno al punto en el que se encontraban despus de la Declaracin de Pedralbes, esto es, a un escenario en el que el Ejecutivo central reconozca la existencia de un conflicto poltico entre Catalua y el resto del Estado y se avenga a explorar cualquier salida para resolverlo sin siquiera mentar la Constitucin como lmite. Aunque fue Quim Torra el interlocutor de Snchez en diciembre de 2018, Aragons particip activamente en la declaracin conjunta del Gobierno y la Generalitat que despus desembocara en la mesa de negociacin.

Autodeterminacin vs mesa de partidos

En esas coordenadas se movi Aragons en La Moncloa, a la que acudi ondeando el estandarte de la amnista y la autodeterminacin, o lo que es lo mismo, exigiendo la concesin de la impunidad absoluta para los lderes del procs y la autorizacin para celebrar un referndum homologable internacionalmente; a la escocesa. Que nadie se equivoque, no vamos a renunciar a la independencia. No hemos llegado hasta aqu para volver a 2010, ha avisado el presidente de la Generalitat para descartar que vaya a zanjar la negociacin aceptando un nuevo Estatut. Nuestro punto intermedio es el referndum, porque nuestro objetivo es la independencia. Lo planteamos ya, de salida, abund el jefe del Ejecutivo cataln.

En La Moncloa s admiten que en su propuesta Aragons habl de autodeterminacin y amnista, pero que Snchez no entr a debatir estas cuestiones. No ha sido objeto de debate, contrapuso Montero. No se ha profundizado en esas cuestiones. Por el contrario, Snchez s pidi a Aragons que convoque una mesa de dilogo con todos los partidos del Parlament, para que separatistas y constitucionalistas tengan un foro de debate y propuestas.

La impunidad que ambiciona Aragons pasa por la anulacin de los procesos judiciales para permitir que los fugados -con Carles Puigdemont a la cabeza- regresen. Slo as se podr negociar de igual a igual, aleg el president. Moncloa, que define a Puigdemont como fugado de la Justicia, quiere que vuelva pero para responder ante los tribunales de Justicia.

Ha pasado una semana desde la concesin de los indultos y la puesta en escena y los mensajes que lanzan los lderes independentistas no varan. A la amnista y la autodeterminacin suman ahora la batalla contra el Tribunal de Cuentas por su resolucin en la que ordena a los independentistas que depositen 5,42 millones bajo pena de embargo por presunta malversacin.

En el Gobierno preferiran que, sobre todo, ERC bajara el tono y adoptara un discurso ms « realista », pero cierran filas con la decisin de Snchez de impulsar la negociacin con la Generalitat. « Nadie esperaba que en una semana estuviera resuelto el conflicto », ha asegurado Juan Carlos Campo, ministro de Justicia. « Debemos dotarnos de serenidad », ha sido el capote que ha lanzado a los independentistas. En el Ejecutivo admiten los « riesgos » de la estrategia y la incertidumbre del resultado final de la operacin, pero se asumen que « no haba alternativa. Estamos esperanzados y esperemos que cada paso sea mejor que el anterior ».

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