Juan Carlos I confirma la ruptura con el Rey pero asegura que su hijo le llam por su cumpleaos

 Juan Carlos I confirma la ruptura con el Rey pero asegura que su hijo le llam por su cumpleaos

Si haba alguna duda sobre la ruptura entre Felipe VI y su padre Juan Carlos I, hay nuevos elementos para confirmarla. Lo cuenta Laurence Debray en un libro de prxima aparicin en FranciaMon ro dchu (Mi rey depuesto), que relata, segn publica hoy Paris Match, que el Rey ni siquiera descolg el telfono para felicitar a su padre por su 83 cumpleaos, el pasado 5 de enero. Don Juan Carlos ha matizado este dato a EL MUNDO a travs de su entorno, y ha asegurado que aunque se siente « complacido » con el resultado del retrato de Debray, el da de su cumpleaos s recibi una llamada de Felipe VI, y atribuye la afirmacin del semanario francs a « una mala interpretacin ».

Algunos extractos del libro, que saldr a las libreras francesas el prximo 6 de octubre, aparecen hoy en la citada publicacin, como este dilogo entre la autora, hija del icono de la izquierda Rgis Debray, y Don Juan Carlos:

Se siente solo?
Aqu tengo buenos amigos.
Va a regresar pronto?
No tengo ni idea. Algunos estn muy contentos de que me haya ido.
Pero a quin se le ocurre marcharse? Me pregunto quien le aconsej que lo hiciera.
Tena que soportar muchas presiones.

La autora dice que quiso ir a Portugal, donde vivi de joven. « Demasiado prximo. Le pidieron que se fuera ms lejos », aade. Y cuando le pregunt el porqu, Juan Carlos I respondi: « Aqu no molesto a la Corona ».

El pasado 1 de agosto se cumpli un ao de la llegada del monarca emrito a Abu Dhabi, en Emiratos rabes Unidos,al ser investigado por la Fiscala del Tribunal Supremo en relacin a presuntos negocios irregulares en el extranjero. Ahora dice ignorar lo que puede pasar con su hipottico retorno. « No lo s en absoluto; algunos estn muy contentos de que me marchara ». « Bastara con tomar el avin », responde.

Paris Match publica en su ltimo nmero algunos extractos del libro editado por Stock. Y varias fotografas, sin firma. En una de ellas se ve al rey Emrito, impecablemente afeitado, y con una sonrisa mnima. Viste una camisa blanca, desabrochada y una americana azul claro de lino con una bandera de Espaa en la solapa. « En su refugio de Abu Dhabi el 28 de septiembre » dice el pie.

Con la misma ropa, aparece sentado en una mesa de una terraza. Enfrente, el prncipe heredero y hombre fuerte de los Emiratos rabes Unidos, Mohamed ben Zayed Al-Nahyane, « de cuyo padre fue amigo ».

En una isla artificial de esta federacin vecina a Arabia Saud, a 20 minutos de barco desde el puerto de Abu Dhabi, reside Don Juan Carlos. All se produjo el encuentro con la autora en la primavera pasada.

Debray dice: « No se queja, camina con ayuda de muletas y pasea su silueta adelgazada de paria en una casa sin pretensiones al borde del mar, fra y kitsch« . A su juicio « opuesto al estereotipo de rey, encarna el anti monarca, el que no est aplastado por el peso de la Corona ». De hecho le describe como « un jubilado americano: zapatillas, vaquero y camiseta ».

« A sus 83 aos, aislado pero muy conectado, apuesta por la tecnologa para burlar la nostalgia. Y sigue por videoconferencia, en su tableta, la misa que se celebra en el Palacio de la Zarzuela ». Segn la autora, habla con « algunos amigos fieles y con su esposa, Sofa, la reina profesional ». En su residencia le acompaan cuatro guardaespaldas y una pareja de filipinos. Sus hijas, las infantas Elena y Cristina, « han ido a verle tres o cuatro veces ».

« Con su hijo, el Rey de Espaa, por el contrario, las relaciones estn rotas. Felipe V ha renunciado pblicamente a la herencia de su padre y le ha retirado la asignacin anual de 192.000 euros. Una pualada simblica. Felipe no descolg el telfono, el pasado 5 de enero, da del 83 cumpleaos de Juan Carlos » escribe Pars Match.

« La realeza antes que el rey, la institucin, antes que el corazn: ‘Felipe V se emplea en reparar el legado de Juan Carlos haciendo de la Corona una institucin inatacable y regulada, contina Laurence Debray. Un parricidio en nombre de los intereses del trono. Juan Carlos es un rey destituido pero sobre todo es un padre repudiado, s. Quizs su mayor fracaso est ah, en esta renuncia. Cara, hroe poltico; cruz, antihroe patriarcal ».

Mucha gente le ha dado la espalda. Dice su bigrafa que pasa los das evocando un hipotticamente regreso, esperando: « Bastara que cogiera un avin » dice, nostlgico, el Rey Emrito.

Su legado

Sobre el legado dejado en Espaa, Juan Carlos I, que abdic del trono en favor de su hijo en junio de 2014, se reafirma en su labor: « Las instituciones que dej deberan ser suficientes. Ellas hablan por s mismas. Pero es cierto, las instituciones se destruyen ms fcilmente que se construyen ».

El Emrito se acuesta temprano y cada da se levanta a las 7 de la maana, hace algo de gimnasia para cuidar su envejecido cuerpo, sometido a una veintena de operaciones, incluido el triple by pass de 2019, y lee todos los diarios espaoles con su mvil o su tableta. A veces, uno de los guardaespaldas le acompaa a la piscina para proseguir su rehabilitacin.

Juan Carlos confiesa que lo que ms aora de Espaa es « la comida », aunque confiesa que un amigo le hace llegar jamn serrano. Regularmente recibe la visita del emir de Abu Dhabi, que es tambin presidente de Emiratos rabes Unidos y cuyo padre fue un amigo cercano, adems de familiares del gobernante.

La Fiscala mantiene abiertas varias indagaciones sobre Juan Carlos I. La principal se centra en el cobro de 65 millones de euros (77 millones de dlares) por presuntas comisiones de las obras del tren de alta velocidad Medina-La Meca (Arabia Saud), de las que se hizo cargo un consorcio de empresas espaolas, y que en 2012 don a la que fue su amiga ntima, Corinna Larsen.

La Fiscala tambin tiene puesta la lupa en si recibi donaciones no declaradas y si ocult fondos en parasos fiscales. Simultneamente, la Hacienda espaola inspecciona si dos regularizaciones fiscales cumplimentadas por el rey Juan Carlos se ajustan a la legalidad.

Conforme a los criterios de

The Trust Project

Saber más



Source link

Leave a Reply

Votre adresse e-mail ne sera pas publiée.